Reflexiones – Acord https://acordbogota.com Tue, 11 May 2021 15:21:58 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.7.2 https://acordbogota.com/wp-content/uploads/2021/05/logo.jpg Reflexiones – Acord https://acordbogota.com 32 32 Preguntas para periodistas https://acordbogota.com/opinion/preguntas-para-periodistas/ Tue, 11 May 2021 15:21:58 +0000 http://acordbogota.com/?post_type=opinion&p=563 Por Alberto Galvis Ramírez

Ex presidente Acord

En esta oportunidad quiero invitar a mis colegas en ejercicio a que se respondan, a consciencia y en secreto, algunos interrogantes que sirven para saber cómo estamos en Colombia en materia de ética, objetividad, verosimilitud, responsabilidad, academia, empirismo, política, y otros fenómenos más, propios de esta profesión y oficio.

Son 10 sencillas preguntas, que con seguridad cualquier periodista podrá responder, y que le servirán para hacer un corto diagnóstico de su profesión, con el único objetivo de buscar posibles propuestas que conduzcan a un mejoramiento continuo.

Si alguno de los colegas desea compartir sus respuestas, me las pueden enviar, en texto o en audio, a mi WhatSapp.

 

Preguntas:

  1. ¿Existe la objetividad en el periodismo deportivo colombiano?
  2. ¿Cómo se puede perder la objetividad?
  3. Ejemplos de periodistas deportivos modelo en el manejo de la objetividad.
  4. ¿El origen de la propiedad de los medios abre la posibilidad de pérdida de la objetividad desde arriba? Ejemplos.
  5. ¿Cree que debe existir el periodismo militante, entendida la militancia como la defensa de unas creencias políticas, religiosas, doctrinarias, pasiones deportivas etc., que se ejerce por encima de la defensa de la verdad?
  6. ¿Hay periodismo militante en Colombia?
  7. ¿Cuáles son los principales enemigos de la ética?
  8. ¿Es usted aficionado a la lectura de libros, por ejemplo de literatura, o que permitan ampliar sus conocimientos?
  9. ¿Existe un “nuevo” periodismo, a raíz de los medios digitales?
  10. ¿Cómo es o cómo debería ser ese “nuevo” periodismo?

Gracias

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Tertulia Olímpica “Verdad y pos verdad, en el periodismo colombiano” https://acordbogota.com/opinion/tertulia-olimpica-verdad-y-pos-verdad-en-el-periodismo-colombiano/ Mon, 03 May 2021 19:54:23 +0000 http://acordbogota.com/?post_type=opinion&p=524 Por Alberto Galvis Ramírez

Ex Presidente de Acord.

El próximo 19 del corriente, la Academia Olímpica Colombiana, del Comité Olímpico Colombiano, con el apoyo de Acord Bogotá y Acord Colombia, realizará su segunda tertulia olímpica virtual del 2021, sobre el tema: Verdad y pos verdad, en el periodismo colombiano.

Se trata de un encuentro en el cual abordaremos temas algo espinosos, alrededor del actual ejercicio del periodismo, que nos servirán para replantear algunas percepciones y conductas que podrían ser discutidas a la luz de la ética.

Nuestro principal invitado como conferencista será Juan Gossaín, una de las más importantes autoridades del periodismo colombiano, quien desde su retiro ha planteado muchas inquietudes, sobre el papel de los periodistas colombianos, en los agitados y difíciles tiempos modernos.

Esta tertulia no pretende enjuiciar a los periodistas deportivos colombianos, sino abrir un espacio para dialogar alrededor de ciertos temas del ejercicio periodístico, a la luz de la experiencia del invitado, y de quienes compartimos la inquietud, por ciertas desfiguraciones que han surgido en la práctica y que es preciso poner sobre la mesa.

La tertulia comenzará a las 11:00 de la mañana, con una intervención de Juan Gossaín, alrededor de lo que él considera que son algunas falencias del ejercicio periodístico actual en Colombia, en términos generales, con algunos ejemplos relacionados con el periodismo deportivo.

¿Cuáles son las razones para que la Academia Olímpica Colombiana esté interesada en dialogar alrededor de un tema tan particular y, para algunos, ajeno a su misión?

En primer lugar, la Academia es una institución del Comité Olímpico Colombiano, que busca irradiar los valores y principios del movimiento olímpico, en el territorio nacional, que en esencia son similares a los valores y principios de cualquier actividad humana, entre ellas, el periodismo.

En segundo lugar, el periodismo ocupa un lugar preferencial en el mapa del deporte, por el papel de los periodistas, encargados de informar sobre los sucesos de mayor impacto, tarea que los convierte en aliados del movimiento olímpico, sin que esto signifique que pierdan su independencia, por ser tenidos en cuenta en la estructura del deporte asociado.

En tercer lugar, el movimiento olímpico y la Academia Olímpica Colombiana tienen el deber de llegar al mayor número de sectores de la sociedad, con una información clara, limpia y objetiva, relacionada con el deporte como factor educativo y cultural, y los medios de comunicación y sus periodistas cuentan con la mayor credibilidad, para lograr ese objetivo.

Finalmente, esta inquietud surge de dos miembros de la Academia, David Cañón y quien escribe estas líneas, quienes estamos preocupados por un fenómeno denominado técnicamente “La pos verdad”, que ha hecho carrera en la vida nacional, especialmente por el uso y abuso de las redes sociales.

La pos verdad no es otra cosa que la mentira al servicio de la información periodística, como estrategia de comunicación, bajo aquel perverso lema que dice que “una mentira repetida continuamente se convierte en verdad”.

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Coerción o integridad: he ahí el dilema https://acordbogota.com/opinion/coercion-o-integridad-he-ahi-el-dilema/ Mon, 26 Apr 2021 21:12:01 +0000 http://acordbogota.com/?post_type=opinion&p=442 El periodista no es un ser humano normal. No puede ni debe serlo, porque su vida siempre va en contravía del común de los mortales.

Todos los hombres tienen derecho a gozar y a sufrir, y a expresarlo con el alma. Todos tienen derecho a amar causas con pasión y defenderlas sin temor. Todos los seres humanos militan y luchan por unos ideales, y los gritan sin miedo. Todos pueden ser locos, y no esconderse para disfrutarlo. Todos deben ser ambiciosos, porque la visión distorsionada de nuestra realidad mundana señala que “tener” equivale a “ser”. Y todos pueden programar sus vidas y vivir de manera normal.

Los periodistas no, o mejor, sí, pero con el riesgo de encontrarse de frente con ese bello y tiránico monstruo que los acompaña día y noche, y les dice hasta dónde puede llegar su papel como simple y vulgar mortal, y la realidad de sus horarios de vida y profesión. Y no se trata de las mojigaterías propias de un apóstol. Sin embargo, el periodista es un apóstol.

Tampoco del cuidadoso aplomo de los líderes. Pero es un líder.

Menos del pedante oficio de los críticos. Y es un crítico del mundo.

Ni siquiera del apreciado y burlado papel de los consejeros, pero aconseja todo el tiempo.

¿Qué es entonces este elemental y complejo, menudo y enorme, callado y parlanchín, a quien se admira, se quiere o se odia todo el tiempo? ¿Acaso un extraterrestre? ¿Tal vez un santo? Si lo fuera, ¿de dónde tendríamos que sacarlo? ¿Del mismo cielo?

Algunos periodistas dirán que estamos exagerando, mientras se pellizcan, les duele y recuerdan desvaríos en sus caminos, que demuestran que son vulnerables. Además, ser humanos del montón les brinda la oportunidad y el derecho a equivocarse, y eso es bueno como explicación, pero también como disculpa para justificar desafueros.

Estaremos exagerando frente a las realidades, pero no frente a los compromisos del periodista. Es decir, una cosa es lo que el periodista en la mayoría de los casos es capaz de ser y otra lo que debería ser para cumplir a cabalidad con su deber.

El periodista es capaz de ser más o menos objetivo, porque existen demasiados atenuantes para lograrlo; más o menos veraz, porque la verdad absoluta no existe; más o menos capaz, porque el conocimiento es costoso y exigente; más o menos responsable, porque su medio tampoco lo es; más o menos vertical, porque las amenazas, blandas o demoledoras, se lo impiden, y más o menos honrado, porque gana poco, el mal ejemplo lo rodea y las necesidades lo agobian.

Desde los primeros tiempos, cuando amenazas, debilidades y tentaciones empezaron a menoscabar la rectitud de los periodistas, hasta nuestros días, colmados de nuevas formas de tergiversaciones de la verdad, siempre ha existido la preocupación por el honesto ejercicio del periodismo.

Coerción o integridad: he ahí el dilema de los periodistas frente a la ética. Las leyes y los códigos, escritos para castigar a quienes los infringen sobrarían si los periodistas cuentan con una integridad total para hacer uso de “autonomía, autoconciencia y autodeterminación”, tres condiciones que podrían hacerlo un hombre fuerte y libre, siempre y cuando sus valores y principios no sean frágiles.

En muchas oportunidades, el periodista es víctima de las clásicas amenazas contra la integridad ética, como el soborno, las amenazas, sus intereses, su filosofía y los amiguismos con las fuentes. Pero también de los sistemas de pago inventados por las empresas periodísticas, que los dejan a merced de la publicidad, para poder sobrevivir.

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Rescatemos al ser humano https://acordbogota.com/opinion/rescatemos-al-ser-humano/ Mon, 19 Apr 2021 23:19:15 +0000 http://acordbogota.com/?post_type=opinion&p=405 Por Alberto Galvis Ramírez

Ex Presidente Acord.

Hoy me quiero referir en estas líneas a un tema poco abordado y menos aceptado por algunos periodistas, que han ignorado la ciencia primaria que debe inspirar al periodismo, en todas sus manifestaciones: el humanismo.

Independencia y criterio son los ejes del adecuado manejo del Humanismo en todos los aspectos de la vida. Y este es el epicentro de nuestras apreciaciones, porque en este punto se encuentran Humanismo y Periodismo: los dos defienden al ser humano de todo aquello que menoscaba su integridad.

Si queremos llegar a la esencia del periodismo es preciso primero pasar por la esencia del humanismo. Si ignoramos este punto caeremos en las redes del poder y del periodismo acomodado a otros intereses ajenos a la defensa del ser humano.

Para entender la cercanía entre Humanismo y Periodismo debemos partir de las características naturales de cada una de las dos ciencias (así nos digan que el periodismo no es una ciencia, ni siquiera una profesión, sino un simple oficio):

el humanismo tiene los siguientes elementos:

  1. El ser humano como su objetivo.
  2. Una sociedad conformada por seres humanos.
  3. Una autoridad que se ejerce dentro de esa sociedad y que busca la convivencia y el desarrollo.
  4. Una actividad que nace de la mecánica de esa sociedad.
  5. Unos hechos que suceden con naturalidad.
  6. Posibles irregularidades en el interior de esa sociedad, que vulneran la esencia del ser humano.
  7. Defensores de los derechos humanos.
  8. Consecuencias de las acciones adelantadas.

Las seis primeras condiciones se repiten en el periodismo. En lugar de la séptima y la octava surgen cuatro elementos nuevos:

  1. Los medios masivos de información periodística.
  2. Los periodistas.
  3. La publicación final.
  4. Las consecuencias.

Veamos cada uno de estos puntos:

  1. Los medios masivos de información periodística.

Son los vehículos utilizados para el ejercicio periodístico, que tienen unas características definidas. A pesar de que los medios de comunicación se han desarrollado hacia la alta tecnología seguirán siendo manejados por hombres, que son los que aportan su talento, inteligencia, ecuanimidad y objetividad, para comunicarse con otros hombres, que aportan su credibilidad.

Prensa, radio, televisión e Internet son los cuatro medios que sirven para el ejercicio periodístico, aunque en teoría, sólo el primero y el último garantizan la libertad de la información, porque son de propiedad de empresarios privados. En cambio, la radio y la televisión están condicionadas a las frecuencias, que son de propiedad de los Estados, lo que significa que quienes los manejan corren el riesgo de ser manipulados o controlados.

  1. Los periodistas.

Son los seres humanos que manejan la información en los medios de comunicación. La responsabilidad de esos hombres y mujeres es inmensa, porque en ellos ha depositado la sociedad entera toda la confianza para la defensa de sus derechos, muchas veces vulnerados.

¿En qué punto, el periodista desvía su objetivo frente al humanismo? Cuando no está suficientemente preparado para responder a sus obligaciones con los seres humanos objeto de su trabajo, y se dedica, consciente o inconscientemente, a abogar por intereses diferentes a esa verdad que socaba la integridad humana.

Aparece en este momento un valor abiertamente básico para el ejercicio periodístico: la ética, que veremos en nuestra columna de la próxima semana.

Anticipos. Estos son algunos ejemplos de ausencia de humanismo, que conduce a la vulneración de la ética: cuando el periodista se pone, por lo general abierta y orgullosamente, la camiseta de un equipo profesional de fútbol, y en el ejercicio de sus funciones periodistas defiende a muerte, hasta los pecados de su club del alma; cuando busca un beneficio particular, como pauta publicitaria para sus espacios, y condiciona a los intereses de quien pauta, los contenidos, tanto informativos como de opinión; cuando se deja arrastrar por sus pasiones y por sus deficiencias formativas, y termina dejando a  un lado el objetivo de defender la verdad, y cuando recibe dádivas secretas (el tradicional engrase) para decir o callar algo.

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La desbordada creatividad de los neologismos https://acordbogota.com/opinion/la-desbordada-creatividad-de-los-neologismos/ Tue, 30 Mar 2021 19:47:48 +0000 http://acordbogota.com/?post_type=opinion&p=302 Por Alberto Galvis Ramírez

Ex presidente Acord y socio Acord Bogotá

Cordial saludo a los colegas de Acord Bogotá. Gracias a gentil invitación de nuestro Presidente, mi amigo Ricardo Ruiz Espinel, a partir de hoy, y todos los lunes, estaré compartiendo unas reflexiones sobre diversos temas, que podrían ser de utilidad en nuestro trasegar profesional.

Empecemos recordando el papel de los periodistas como informadores y orientadores, es decir, como modelos dignos de ser imitados, por ejemplo, en el manejo del lenguaje, porque los medios de comunicación tienen la obligación de utilizar las palabras adecuadas, para construir mensajes claros y veraces.

Por eso, una de las primeras condiciones de un buen periodista es escribir y hablar bien, y eso se logra, con una formación -ya sea académica, autodidacta o su combinación- que nunca se detiene, porque se reafirma cada día en nuestra propia actualización, bajo el entendido que los periodistas debemos ser aprendices por naturaleza, nunca, sabios por vanidad.

A manera de ejemplo traigo los siguientes dos casos de “neologismos”, inventados quizá por alguien del común y copiados por muchos periodistas, lo que les da la propiedad suficiente para ser aceptados como válidos, por el común de la gente.

Comencemos con la terrible “tarde noche”, que se ha hecho común, para significar que ni es una cosa ni la otra, sino las dos a la vez o… ¿todo lo contrario? El castellano tiene dos palabras para mencionar ese momento del día o de la noche: atardecer, “empezar a caer la tarde”, y anochecer, “empezar a faltar la luz del día, venir la noche”, según el Diccionario de la Real Academia Española, DRAE.

Si “tarde noche” es válido, también lo serían: “noche día”, para referirse al “amanecer”; “mañana tarde”, para hablar del “mediodía”; blanco negro, si queremos mencionar el color “gris”; “bueno malo” para decir que alguien es “normal”; “frío caliente” para referirse a algo “tibio”, etc.

Hace unos días le escuché a un periodista deportivo una terrible variante de “tarde noche”, cuando al comenzar una entrevista saludó a un personaje diciéndole: “Buenas tardes noches…”

El segundo término que quiero referirles, también utilizado de manera recurrente por periodistas es “aperturar”, para afirmar que algo será abierto: “el puente será aperturado, aperturarán la investigación, aperturemos la discusión…”

“Aperturar” NO EXISTE en ningún diccionario de la lengua española. Existe “apertura”, sustantivo que significa, según el DRAE: “1. F. Acción de abrir. 2. Acto de dar principio, o de volver a dárselo, a las tareas de una asamblea, a los estudios de una corporación, a los espectáculos de un teatro. 3. Actitud favorable a la innovación. 4. Actitud de intransigencia en lo ideológico, político, religioso, etc. 5.

Acto solemne de sacar de su pliego un testamento cerrado y darle publicidad y autenticidad. 6. Combinación de ciertas jugadas con que se inicia una partida de ajedrez. 7. Fis. Diámetro de la lente en un instrumento óptico que limita la cantidad de luz que se recibe. 8. Angular: ángulo máximo de los rayos luminosos que pueden entrar en un instrumento para formar una imagen”. Como se puede observar, todas estas acepciones son sustantivos, no verbos.

“Apertura” debe ser utilizado antecedido por un verbo: “dieron apertura”, “se dio apertura” “se dará apertura”, “habrá apertura”, o, si preferimos formas más clásicas, simplemente, “se abrirá”, “se iniciará”, “comenzará”, etc. ¿Será que estas palabras son muy difíciles de escribir y de pronunciar?

Nuestro idioma, que es demasiado rico, no necesita que le obsequiemos productos de imaginaciones desbordadas y, en algunos casos, ignorantes. Lo que exige es que lo conozcamos y lo respetemos.

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