LA ACTIVACION DEL FUTBOL ES REAL Y PROMETEDORA

Por AdminAcordBogota 2 mayo, 2022 233

A raíz de la pandemia que azotó el mundo por algo más de 2 años, el fútbol padeció y sufrió sus rigores y no fue ajeno al impacto producido por la crisis sanitaria, y en todas sus categorías se vio afectado tanto en lo económico como en lo personal, familiar y organizacional con enormes secuelas en todos los frentes: se cancelaron campeonatos y procesos similares, se perdieron vidas, los problemas de salud abundaron y el desespero aterrizó en muchas canchas. Sin embargo, no faltaron los emprendedores, que como quijotes acosados por la necesidad asumieron papeles muy importantes en los procesos de reinvención para de encontrar la medicina que salvara al fútbol de esta dura adversidad.

Sin lugar a dudas, en Colombia y en la mayoría de países el impacto más grande lo vivieron los clubes aficionados. Y si hilamos un poco más delgado, tendremos que referirnos de manera puntual a los entrenadores, preparadores físicos, a los dueños de escuelas de formación, que literalmente se quedaron sin empleo y sin cómo atender la economía familiar, duramente atropellada por este mal y sus consecuencias.

Sin necesidad de mencionar nombres y cargos, supimos sobre las alternativas que todo este grupo humano (directivos, entrenadores, jugadores, etcétera) tuvo que buscar para atender la crisis. Muchos cambiaron de oficio, otros le echaron mano a la creatividad a pesar de la escasa demanda de productos y actividades, algunos apelaron a las ventas de propiedades y emplearse en lo que fuera con tal de conseguir el sustento diario de sus hogares. No fue nada fácil, por su puesto, porque todo estaba cerrado o restringido, y nada fluía. En cambio, las angustias y el desespero los puso a prueba. Vino, entonces, la virtualidad, tan desconocida como poco atractiva en el medio, y en algo ayudó. Aunque fueron más las enseñanzas que los dividendos. Pero fue una alternativa.

Por fortuna el panorama ahora es diferente y la turbulencia parece aplacarse: el fútbol está regresando poco a poco a la normalidad y las agendas de la Difútbol, de las ligas, de los clubes, de las entidades privadas se dejan ver copiosas y atractivas para todos sus afectos y practicantes. Trabajo que ya se nota en las categorías menores, con grupos de niños mostrando todas sus capacidades, gracias al trabajo de sus entrenadores y de quienes le metieron mano al proceso de recuperación del fútbol en esas edades.

Lo pudimos advertir en los torneos nacionales sub 13, sub 15, sub 17 y ahora, también, el sub 19, tanto en masculino como femenino. Proceso que se nota en el crecimiento de algunos departamentos, que ahora juegan de tú a tú con los tradicionales fuertes como Valle, Antioquia y Tolima, entre otros, como paso recientemente cuando la Selección de Santander, categoría sub 13, venció en la final a Antioquia 5-2 y se coronó campeón nacional, entregándole una gran alegría a los santandereanos y a quienes aportaron para que este resultado se diera. Valle ocupó el tercer lugar y Bogotá fue cuarto.

Todo esto nos permite reflexionar sobre varias cosas: que el fútbol de menores está mostrando unos progresos y avances estupendos, como para pensar en el futuro a corto plazo de estos pequeños, dueños de una vitalidad asombrosa. Y, qué a pesar de esta terrible pandemia, nuestro deporte se ha podido recuperar y tomar rumbos mejores, producto de las enseñanzas que nos ha dejado esta enfermedad mundial. Sin duda, el fútbol comienza a salir adelante y el optimismo es enorme en todos los frentes. Lo peor está pasando y lo bueno está llegando…

* Opinión de Daniel Arturo Quevedo

Tesorero de Acord Bogotá